Todos te dicen que levantes una ronda. Vos no sabés para qué.
AM4 es un vehículo ángel de gente que también está construyendo.
Todos a tu alrededor te dicen lo mismo: levantá. Y el capital puede ser valiosísimo cuando tiene un propósito claro. Pero levantar por default, en tiempos que no son los tuyos, no es un propósito.
Y aunque el negocio funciona, hay una duda que no decís en voz alta. Todos levantan. ¿Estás haciendo algo mal por no hacerlo?
No. El capital es una herramienta, no el negocio. La pregunta de fondo es otra.
Si el capital ya no es el cuello de botella, ¿para qué sirve un inversor?
Hay dos tipos de capital. El que viene de alguien que leyó tu deck y armó un modelo en Excel. Y el que viene de alguien que también está construyendo. Que sabe la diferencia entre un problema de producto y un problema de mercado. Que te llama un miércoles a la noche porque vio algo que vos todavía no.
AM4 es el segundo tipo.
Somos emprendedores a los que la edad convirtió en inversores.
Antes de tener nombre, AM4 era una convicción: seguir creando, invirtiendo y siendo parte de las empresas en las que creíamos. Hoy operamos fondos y trabajamos dentro de corporativos, pero construir sigue siendo parte de lo que somos. El producto que se rompe un viernes a la noche, el cliente que firma después de seis "NO", el pivot que decidís a las 2 AM y ejecutás a las 9.
La estructura llegó después. El instinto estuvo siempre. No invertimos para diversificar un portfolio; invertimos para estar cerca de donde las cosas pasan de verdad. Nunca dejamos de construir.
Por eso tenés una respuesta en días y una llamada un miércoles a la noche. No es nivel de servicio, es que jugamos el mismo juego que vos.
No hay una sola forma de que entremos. Hay varias, y la elegimos juntos según dónde esté tu negocio.
El camino clásico, cuando una ronda tiene sentido.
Cuando facturás y no querés diluirte para crecer.
Cuando lo que falta no es plata sino un socio que construya al lado tuyo.
Y hay un cuarto camino: no tomar capital de nadie. También es válido. Si tu empresa crece sola, no le debés una ronda a nadie.
El instrumento sigue al negocio.
Trabajar con AM4 se parece poco a tener un fondo en el cap table.
Es una respuesta en días, no un comité en semanas. Es una puerta en un corporativo que solo te hubiera llevado seis meses abrir. Es alguien que ya se equivocó en lo que vos estás por intentar, y te lo dice antes.
Nuestra red existe: fondos, corporativos, founders en seis países. Pero no te vendemos la red. Te contamos qué pasa cuando la usás.
Infraestructura de crédito B2B. Convierte la cartera de clientes de un corporativo en un motor de ventas: +18% de uplift probado con Arcor, Coca-Cola y La Fabril. Con un default menor al 0.5%.
Qué vimos: el canal tradicional no necesitaba más apps. Necesitaba capital.
Workflows de IA gobernados. Convierte los procesos reales de una empresa en workflows que conectan personas, sistemas y agentes de IA, medidos por su resultado.
Qué vimos: las empresas no necesitan otro modelo. Necesitan rediseñar el trabajo alrededor de agentes gobernados. Esa capa no existía. La construimos.
Un estudio de autoría potenciado por IA. Nueve productos propios en producción, cada uno construido en semanas, no en trimestres.
Qué vimos: cuando producir se vuelve infinito y gratis, lo escaso es la autoría. Es nuestra apuesta más pura por Service as Software.
Una consultora de datos e IA nacida en Quito. Analytics e IA para equipment finance y consumo masivo, del scoring de crédito para lenders de Estados Unidos al forecasting para CPGs. Más de 300 proyectos en 15 industrias.
Qué vimos: los modelos son globales, los datos son locales. Kin demuestra que un equipo de LATAM puede venderle inteligencia al mundo, no solo consumirla.
Ciencia de datos y algoritmos avanzados convertidos en productos para mercados financieros, inversión, recursos humanos y e-commerce.
Qué vimos: Service as Software necesita una sola cosa debajo: datos con los que se pueda decidir de verdad. Iken construye esa capa.
Un club de fútbol ecuatoriano gestionado como una empresa de datos. Scouting, rendimiento y fichajes decididos con analytics. Becas y formación en IA para sus jugadores.
Qué vimos: no todas las inversiones se hacen para ganar. Algunas se hacen para ser parte de algo más grande.
Kamay y Overboost son las puertas. AM4 es la trinchera. Las puertas que abrimos salen de acá:
El primer fondo de venture capital multicorporativo de América Latina. Coca-Cola, Arcor y Bimbo invirtiendo lado a lado en las startups que reescriben sus cadenas de valor. Un cheque conectado a una red corporativa que llega a aproximadamente 6 millones de puntos de venta.
Corporativos y startups son la misma historia, contada en tiempos distintos. Overboost construye el puente: opera adentro de los corporativos más grandes de la región, a una velocidad para la que no fueron diseñados. Esa es la puerta a la operación.
Venture clienting by Overboost. El sistema multicorporativo que conecta desafíos reales de corporativos con startups listas para implementar. 226 PoCs diseñadas y 32 contratos firmados y en marcha. La puerta del piloto al contrato de producción.
AM4 lo inició Antonio Peña, y lo rodea una red de emprendedores, inversores y amigos que ayudan donde de verdad pueden sumar.
No es un pitch, es una conversación entre gente que construye. Estas conversaciones a veces terminan en una inversión, a veces en una puerta abierta y a veces en nada, que también está bien.
Y si lo que necesitás no somos nosotros, probablemente sepamos quién es. Esa puerta también la abrimos.
toni@overboost.me